Siempre me porté bien. Fui buena alumna, le dí mis juguetes a mi hermana menor, le hice caso a mi mamá...Por eso me robaron el primer beso, me engañaron, me estafaron, por confiada, por creer que la gente es como yo: buena. Pero ya estoy cansada...
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jueves, 7 de junio de 2012
Melanco, yo?
Entredicho matutino con el Gordo por no sé qué pavada, pero de verdad que era una pavada: él me contesta mal, yo le respondo peor y a la mierda con el buen clima familiar. Silencio de tumba.
No la seguimos, supongo que porque los dos sabemos lo improductivo que es pelearnos por boludeces, nos conocemos demasiado y, si vamos a discutir, que sea por cosas importantes, no?
Se va a trabajar y se despide con un beso.Me mira con cara de "no me gusta irme así" y yo con cara de "a mi tampoco, pero contestame bien", pico desabrido y a otra cosa.
Música.
Afuera un frío que parte la tierra, adentro los chiquis acostados. Hoy no van al cole y al que amenaza levantarse enseguida lo ubico con un: - A la cama! YAAAAA!!!
Y la mañana se va poniendo, de a poco, lenta. Igual que la lista de reproducción:
Cristian Castro, Sin Bandera, Ricardo Montaner, Shakira no se salva ni Alejandro Fernandez, más tarde vendrán los lentos en inglés, o tal vez termine escuchando a Marco Antonio Solís, no sé...
Podría parecer una postal de la depresión, pero la verdad es que disfruto la música que me emociona, sin prejuicios... Hay una línea muy delgada que separa lo romántico de lo depresivo y, supongo, que está dada por uno mismo. Hay infinidad de temas que me encantan sin que , necesariamente, me representen. A veces me gustaría poder dedicarlos, otras no tanto. Tengo una lista de temas que me recuerdan personas o momentos de mi vida, con los que he llorado a mares, otros que me gustaría que estuvieran en esa lista. Temas que he cantado al mejor estilo Bridget Jones, otros que me dedicaron y por eso empezaron a gustarme, y la gran mayoría, son los que dedicado mentalmente...
Comparto con ustedes éste que me emociona cada vez que lo escucho porque es la canción con la entré a mi fiesta de Quince Años...Y a mi fiesta de casamiento... Y ésta, sólo porque me dieron ganas de escucharla, Besos!
sábado, 26 de mayo de 2012
Rompiendo el silencio
Alguna vez escuché o leí, no recuerdo bien, que antes de hablar debes estar seguro que tus palabras serán mejor que el silencio o sino lo mejor es quedarse callados y lo apliqué. En mi vida. En mis relaciones. Hasta en este blog...
Pues bien, no estoy segura que sea verdad!
Tengo tantas palabras atravesadas en la garganta, tantas respuestas certeras no dichas a tiempo, tanto por decir anudado en el pecho que el día que lo haga lo más probable es que lo grite...y entonces de qué habrá valido callar?
El silencio hace que la vida parezca fácil, que fluya sin remedio ni consuelo, que seamos espectadores y no protagonistas de nuestra propia historia, es andar en puntas de pié por no tentar a la suerte, es aparentar tranquilidad mientras se hierve por dentro...
El silencio es sano sólo cuando se disfruta, cuando una mirada no puede traducirse en palabras, cuando una caricia es un poema, cuando el amor es una canción a dúo entre dos almas que no necesitan decirse nada...
Pues bien, no estoy segura que sea verdad!
Tengo tantas palabras atravesadas en la garganta, tantas respuestas certeras no dichas a tiempo, tanto por decir anudado en el pecho que el día que lo haga lo más probable es que lo grite...y entonces de qué habrá valido callar?
El silencio hace que la vida parezca fácil, que fluya sin remedio ni consuelo, que seamos espectadores y no protagonistas de nuestra propia historia, es andar en puntas de pié por no tentar a la suerte, es aparentar tranquilidad mientras se hierve por dentro...
El silencio es sano sólo cuando se disfruta, cuando una mirada no puede traducirse en palabras, cuando una caricia es un poema, cuando el amor es una canción a dúo entre dos almas que no necesitan decirse nada...
martes, 20 de septiembre de 2011
Las mil y una entradas...
Desde que dejé el blog, hace un par de meses, vivo pensando en mi próximo post. Juro que ni miento, ni exagero. Durante todo el día , cada cosa que veo, pienso, siento o que me pasa, evaluo si dá o no para un post. Y lo primero que imagino es el título, se me ocurren originales, llamativos, marketineros...Debo tener como doscientos archivados en mi memoria (en la mía, no la de la PC!) y lo peor es que cuando al fin encuentro un momento para sentarme a escribir, veo la pantalla en blanco y no se me ocurre nada. Entonces me voy a dar una vuelta por los otros blogs que leo, los que a su vez me van llevando a otros que no leí nunca y la mayoría están tan buenos que se me escapa el tiempo y ya no puedo escribir. Durísima la vida de un ama de casa, ja!
Eso, sin contar, que tanta lectura socaba mi estima literaria. Tanta gente escribe bien, qué puedo decir que ya no se haya dicho y de una mejor manera?
No sé...
Mientras tanto escribo y "en el camino vamos viendo..."
Eso, sin contar, que tanta lectura socaba mi estima literaria. Tanta gente escribe bien, qué puedo decir que ya no se haya dicho y de una mejor manera?
No sé...
Mientras tanto escribo y "en el camino vamos viendo..."
sábado, 17 de septiembre de 2011
Qué nunca te pase...!!!
Hay cosas que uno siente que nunca le van a pasar.
Digo, si uno lo piensa es seguro que te des cuenta que tenés las mismas posibilidades de que te ocurra que el resto de los comunes mortales, pero uno no lo piensa. Ni lo medita, ni se preocupa por esas cosas que le ocurren " a los demás". No me refiero, como seguro están pensando, al tema de inseguridad eso está clarísimo que es una sensación! Y si meditáramos mucho no tardaríamos en quedar al borde de la paranoia y sufrir ataques de pánico de solo pensar en salir a la calle, no, hay cosas sobre las cuales mejor no profundizar...
El asunto que hoy me compete es mucho más frívolo y superficial, pero no menos importante. Nunca pensé que me iban a decir: -Es el talle más grande... Y que no me entrara!!!!!
Podría despotricar sobre falsedad de talles o la ley esa que sancionaron que no respeta nadie, pero la verdad que debo afrontar es simple: estoy excedida de peso. Ya lo sabía, no es que no me haya dado cuenta antes, pero me sentí terriblemente humillada y no debería ser así. Tendría que haber talles "para todos y todas" y los talles tendrían que ser reales, quién controla eso??? ( Bueno, al final terminé quejándome!!!)
Hasta ahora mi metro setenta y tres, y mi historial de flaca-flaca, me habian permitido disimular la inminencia de mi engorde, pero ya no. Nunca me preocupé demasiado por el asunto, cuando era adolescente mientras mis amigas probaban todo tipo de dietas (de revista) yo comía lo que quería, en mayor cantidad de la que debía sin niguna consecuencia. Siempre talle S. Siempre patas de tero. Siempre una tabla, cero delantera. Siempre ocupando un lugar chiquito, pasando sin pedir permiso, comprando cualquier prenda y sabiendo que me iba a quedar bien, por que a las flacas todo les queda bien. Será que todo se diseña y confecciona pensando que les quepa a los privilegiados de la balanza? Sí, ya sé la respuesta, siempre la supe.
Y pensar que me amargaba pensando que nunca dejaría de ser Olivia, la novia de Popeye, cómo odiaba mi cuerpo tan flaco y desgarbado!!! Y me molestaba que me "elogiaran" el defecto de mi delgadez, por eso digo que hay cosas que uno siente que no le van a pasar nunca. Y pienso en el refrán "Ten cuidado con lo que deseas, porque puede hacerse realidad" Bueno, mi deseo se cumplió con creces... estoy en el otro bando y no me gusta para nada!!! Ya está. Deseo cumplido. Basta, por favor!!!
Digo, si uno lo piensa es seguro que te des cuenta que tenés las mismas posibilidades de que te ocurra que el resto de los comunes mortales, pero uno no lo piensa. Ni lo medita, ni se preocupa por esas cosas que le ocurren " a los demás". No me refiero, como seguro están pensando, al tema de inseguridad eso está clarísimo que es una sensación! Y si meditáramos mucho no tardaríamos en quedar al borde de la paranoia y sufrir ataques de pánico de solo pensar en salir a la calle, no, hay cosas sobre las cuales mejor no profundizar...
El asunto que hoy me compete es mucho más frívolo y superficial, pero no menos importante. Nunca pensé que me iban a decir: -Es el talle más grande... Y que no me entrara!!!!!
Podría despotricar sobre falsedad de talles o la ley esa que sancionaron que no respeta nadie, pero la verdad que debo afrontar es simple: estoy excedida de peso. Ya lo sabía, no es que no me haya dado cuenta antes, pero me sentí terriblemente humillada y no debería ser así. Tendría que haber talles "para todos y todas" y los talles tendrían que ser reales, quién controla eso??? ( Bueno, al final terminé quejándome!!!)
Hasta ahora mi metro setenta y tres, y mi historial de flaca-flaca, me habian permitido disimular la inminencia de mi engorde, pero ya no. Nunca me preocupé demasiado por el asunto, cuando era adolescente mientras mis amigas probaban todo tipo de dietas (de revista) yo comía lo que quería, en mayor cantidad de la que debía sin niguna consecuencia. Siempre talle S. Siempre patas de tero. Siempre una tabla, cero delantera. Siempre ocupando un lugar chiquito, pasando sin pedir permiso, comprando cualquier prenda y sabiendo que me iba a quedar bien, por que a las flacas todo les queda bien. Será que todo se diseña y confecciona pensando que les quepa a los privilegiados de la balanza? Sí, ya sé la respuesta, siempre la supe.
Y pensar que me amargaba pensando que nunca dejaría de ser Olivia, la novia de Popeye, cómo odiaba mi cuerpo tan flaco y desgarbado!!! Y me molestaba que me "elogiaran" el defecto de mi delgadez, por eso digo que hay cosas que uno siente que no le van a pasar nunca. Y pienso en el refrán "Ten cuidado con lo que deseas, porque puede hacerse realidad" Bueno, mi deseo se cumplió con creces... estoy en el otro bando y no me gusta para nada!!! Ya está. Deseo cumplido. Basta, por favor!!!
viernes, 12 de agosto de 2011
Recordatorio
Tengo que perder la diplomacia.
Levantarme un día y dejarla debajo de la almohada junto con mi pijama a lunares a ver qué pasa. Esconder mis filtros en el fondo del placard y decir lo primero que me venga a la cabeza, sin pensarlo. Y asumir las consecuencias. Tengo que dejar de ser políticamente correcta, que no es otra cosa que un lindo eufemismo para decir falsa. Tengo que olvidarme del miedo a herir a alguien, sin querer. Tengo que ser honesta.
Tengo que poder mirarte a los ojos y decirte: -Ese pantalón es horrible y te queda espantoso!
La cuestión es que no recuerdo si te gustaba Billy Joel...
Levantarme un día y dejarla debajo de la almohada junto con mi pijama a lunares a ver qué pasa. Esconder mis filtros en el fondo del placard y decir lo primero que me venga a la cabeza, sin pensarlo. Y asumir las consecuencias. Tengo que dejar de ser políticamente correcta, que no es otra cosa que un lindo eufemismo para decir falsa. Tengo que olvidarme del miedo a herir a alguien, sin querer. Tengo que ser honesta.
Tengo que poder mirarte a los ojos y decirte: -Ese pantalón es horrible y te queda espantoso!
La cuestión es que no recuerdo si te gustaba Billy Joel...
miércoles, 10 de agosto de 2011
Es tiempo de cambiar
Un día de estos voy a a organizarme. Dedicaré el tiempo que sea necesario y voy a planificar el día siguiente y, desde entonces, lo haré cada día...
No soy profesional, no tengo agenda, ni reuniones, manejo mi tiempo a gusto y placer, bah, solo debo cumplir con los horarios que me marcan mis hijos con sus obligaciones escolares, pero el resto del día lo manejo cómo quiero, entonces... No puede ser que sean seis de la tarde y tenga la casa hecha un desorden, no haya salido a ningun lado, que no haya hecho nada y, encima, esté taaan cansada!
Yo no nací para la vida de ama de casa, debe ser eso. Cuando trabajaba (administrativa) era la organización hecha persona, tampoco tenía agenda ni reuniones, pero me bastaba la organización mental y la cumplía a rajatabla. Me imponía plazos, horarios, llegaba con todo, y me sobraba tiempo para tomar mate, ayudar a alguna compañera, o jugar en la compu. Salía de la oficina después de 8, 10, 12 horas de trabajo con ganas de mirar vidrieras, encontrarme con mi novio (sí, soy de la época que se decía mi novio y no "mi chico"), visitaba a mis amigas, hacía algún curso que me interesara, practicaba natación....Qué me pasó???
Simple. Me casé, fui madre dos veces en menos de dos años, me adapté a una nueva vida llena de horarios ridículos, mamaderas por doblete y pañales de madrugada. Me acostumbré a hacer lo que debo cuando corresponde y lo que quiero cuando puedo. Cambiaron mis prioridades.
Han pasado varios años, mis hijitos ya van a la escuela, es tiempo de organizarme y darme tiempo para mí, sin culpas. Es tiempo de cambiar mis prioridades, again.
Un día de estos, cuando me sobre un rato, voy a organizarme...
No soy profesional, no tengo agenda, ni reuniones, manejo mi tiempo a gusto y placer, bah, solo debo cumplir con los horarios que me marcan mis hijos con sus obligaciones escolares, pero el resto del día lo manejo cómo quiero, entonces... No puede ser que sean seis de la tarde y tenga la casa hecha un desorden, no haya salido a ningun lado, que no haya hecho nada y, encima, esté taaan cansada!
Yo no nací para la vida de ama de casa, debe ser eso. Cuando trabajaba (administrativa) era la organización hecha persona, tampoco tenía agenda ni reuniones, pero me bastaba la organización mental y la cumplía a rajatabla. Me imponía plazos, horarios, llegaba con todo, y me sobraba tiempo para tomar mate, ayudar a alguna compañera, o jugar en la compu. Salía de la oficina después de 8, 10, 12 horas de trabajo con ganas de mirar vidrieras, encontrarme con mi novio (sí, soy de la época que se decía mi novio y no "mi chico"), visitaba a mis amigas, hacía algún curso que me interesara, practicaba natación....Qué me pasó???
Simple. Me casé, fui madre dos veces en menos de dos años, me adapté a una nueva vida llena de horarios ridículos, mamaderas por doblete y pañales de madrugada. Me acostumbré a hacer lo que debo cuando corresponde y lo que quiero cuando puedo. Cambiaron mis prioridades.
Han pasado varios años, mis hijitos ya van a la escuela, es tiempo de organizarme y darme tiempo para mí, sin culpas. Es tiempo de cambiar mis prioridades, again.
Un día de estos, cuando me sobre un rato, voy a organizarme...
lunes, 8 de agosto de 2011
Lo que no se espera de mí (o el mito de mi inteligencia)
Mi hermana es impulsiva. Dice lo que piensa y hace lo que quiere sin medir las consecuencias. Puede ser la persona más hiriente, mal llevada y maleducada del mundo, pero todo se le perdona: Ella es así. Me incluyo entre las personas que malcrían su ego, a fin de cuentas, cuando se trata de ella “te enojás, te estresás, qué ganas?Pero todo cambia cuando se trata de mí.
Debo proyectar una imagen de persona confiable, mesurada, reflexiva, predecible; que siempre evalúa todo objetivamente, que sabe “cómo son las cosas”, que es educada, amable y ubicada. Que es tan inteligente para distinguir con precisión y a la distancia cuestiones que ni el propio Dios consideró cuando creó los cielos y la tierra…Una especie de Dra. Bones, pero con modales. Perfectita.
Confieso que en algún momento de mi vida (escolar principalmente) me ha servido este estereotipo, como una especie de “hazte fama y échate a dormir”. La única vez que me hubiese correspondido un uno, por no cumplir o presentar un trabajo, la profesora me lo perdonó, por ser siempre “tan buena alumna”.
En todos los lugares que he trabajado, al poco tiempo de conocerme la gente siempre me ha pedido mi opinión, sobre temas de los que apenas conocía, siempre apelando al : -Vos que sos más inteligente que te parece…(tal o cual cosa). Y yo, siempre amable y humildemente, he contestado de una manera diplomática y abierta, cosa de no meter la pata demasiado y dejando un margen de error amplio en mis comentarios.
Por eso, cuando digo algo subido de tono o una opinión desagradable o respondo con un “ no sé” me miran cómo si tuviera cuatro ojos o de repente notaran que muy en el fondo tengo una personalidad y no soy una sabelotodo.
Me gusta que la gente se sorprenda de mi ignorancia y hacer lo que no se espera de mí. Pero no puedo negar que también me gusta dejar una estela de misterio, que imaginen que soy algo más, pero no sepan bien qué. Nunca hice terapia, pero creo haber encontrado después de mucha reflexión el por qué. Pienso que quien más te conoce es quien más puede dañarte, por eso prefiero que pocos me conozcan profundamente. Y si además creen que tengo un coeficiente intelectual más alto que el promedio, qué puedo hacer? Tampoco es cuestión de andar por la vida avivando giles, no?
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