Mostrando entradas con la etiqueta Recordatorios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Recordatorios. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Tiembla Narosky

Alguna vez dijo J.L. Borges : "“He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer… No he sido feliz”.

Otra vez,  lo escuché a Lerner cantando: "Yo no me arrepiento de las cosas que he vivido, de los sueños derramados, de las noches de sudor. Entre tantas cosas el camino me ha enseñado: no hay pecado más terrible que no haber sentido amor".


Y entonces pensé:
  "No tengo la vida que quise, pero amo la vida que tengo."- Flor.

viernes, 12 de agosto de 2011

Recordatorio

Tengo que perder la diplomacia.
Levantarme un día y dejarla debajo de la almohada junto con mi pijama a lunares a ver qué pasa. Esconder mis filtros en el fondo del placard y decir lo primero que me venga a la cabeza, sin pensarlo. Y asumir las consecuencias. Tengo que dejar de ser políticamente correcta, que no es otra cosa que un lindo eufemismo para decir falsa. Tengo que olvidarme del miedo a herir a alguien, sin querer. Tengo que ser honesta.
Tengo que poder mirarte a los ojos y decirte: -Ese pantalón es horrible y te queda espantoso!
La cuestión es que no recuerdo si te gustaba Billy Joel...





miércoles, 10 de agosto de 2011

Es tiempo de cambiar

Un día de estos voy a a organizarme. Dedicaré el tiempo que sea necesario y voy a planificar el día siguiente y, desde entonces, lo haré cada día...
No soy profesional, no tengo agenda, ni reuniones, manejo mi tiempo a gusto y placer, bah, solo debo cumplir con los horarios que me marcan mis hijos con sus obligaciones escolares, pero el resto del día lo manejo cómo quiero, entonces... No puede ser que sean seis de la tarde y tenga la casa hecha un desorden, no haya salido a ningun lado, que no haya hecho nada y, encima, esté taaan cansada!
Yo no nací para la vida de ama de casa, debe ser eso. Cuando trabajaba (administrativa) era la organización hecha persona, tampoco tenía agenda ni reuniones, pero me bastaba la organización mental y la cumplía a rajatabla. Me imponía plazos, horarios, llegaba con todo, y me sobraba tiempo para tomar mate, ayudar a alguna compañera, o jugar en la compu. Salía de la oficina después de 8, 10, 12 horas de trabajo con ganas de mirar vidrieras, encontrarme con mi novio (sí, soy de la época que se decía mi novio y no "mi chico"), visitaba a mis amigas, hacía algún curso que me interesara, practicaba natación....Qué me pasó???
Simple. Me casé, fui madre dos veces en menos de dos años, me adapté a una nueva vida llena de horarios ridículos, mamaderas por doblete y pañales de madrugada. Me acostumbré a hacer lo que debo cuando corresponde y lo que quiero cuando puedo. Cambiaron mis prioridades.
Han pasado varios años, mis hijitos ya van a la escuela, es tiempo de organizarme y darme tiempo para mí, sin culpas. Es tiempo de cambiar mis prioridades, again.
Un día de estos, cuando me sobre un rato, voy a organizarme...